O Rei

 

Pelé, una leyenda inigualable
Brasil ha dado muchos y muy buenos futbolistas a lo largo de su historia, pero la mayor leyenda de todas es Edson Arantes do Nascimento, Pelé. El único jugador que ha ganado la Copa del Mundo en tres ocasiones: Suecia 1958, Chile 1962 y México 1970. La primera vez que conquistó el trofeo fue cuando sólo era un crío de 17 años.


Nacido el 23 de octubre de 1940 en Tres Coraçoes, se convirtió en mito cuando todavía no había alcanzado la mayoría de edad, llevando a Brasil a su primera Copa del Mundo en 1958, un pionero de la fantasía con el balón y el golazo que puso el fútbol en el lugar de privilegio que ocupa dentro del deporte como O Rei.
demás de sus tres Mundiales, Pelé marcó 1.283 goles, ganó dos Copas Libertadores y fue seis veces campeón de Brasil, pero más allá de los números y los títulos, su figura trasciende los terrenos de juego. Pelé revolucionó el fútbol y como jugador no tenía defectos: un físico portentoso, calidad con ambas piernas y con la cabeza, visión de juego fuera de la lógica.
Pelé era un artista dentro y fuera del campo, un héroe muy admirado capaz de ruborizar a Muhammad Ali y de eclipsar a los Beatles. Sin embargo, como persona, el futbolista sudamericano era un tipo normal, familiar, amigable y católico, que no salió de Brasil porque le encantaba el arroz con frijoles de su madre. Le gustaba estar en casa, con 25 grados de media y al lado del mar.
En un vídeo de la FIFA por su 80 cumpleaños, Pelé reconoció la importancia de tener cerca a sus padres. Además, Dondinho fue quien le obligó a ir a la prueba del Santos para dejar el Bauru Athletic Club. "Todo lo que soy se lo debo a mis padres. Me educaron en respetar a las personas. Mi padre me decía 'estás aprendiendo, no pienses nunca que eres mejor que nadie'", contó.



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